Hay compras que se consideran una inversión y otras en las que el bien adquirido empieza a perder valor desde el mismo momento en el que se toma posesión del mismo. Este es el caso de los coches. Nada más matricularlos, los coches bajan automáticamente de valor. Por eso, los vehículos llamados de km 0 tienen un importante descuento a pesar de que tan solo han sido matriculados y colocados para su exposición.

Por este motivo, muchos optan por la compra de coches segunda mano en Galicia que estén semi-nuevos, que cuenten con una garantía y que les permita contar con un vehículo en muy buen estado por mucho menos de lo que les costaría un automóvil nuevo. Incluso no se trata de gastar menos dinero, sino de conseguir mucho más por la misma cantidad que se pensaba invertir inicialmente.

Por el dinero que podría costarnos un vehículo de gama media sin demasiados extras podemos comprar el mismo coche pero en su versión top gama si recurrimos al mercado de segunda mano. O incluso comprar un vehículo algo superior sin tener que invertir más dinero. Si el coche no tiene muchos kilómetros acabará durando muchísimos años y se obtendrás más ventajas, algunas de las cuales pueden incluso influir en la seguridad del coche.

Pero no siempre que se recurre al mercado de segunda mano se hace para adquirir vehículos semi-nuevos. También puede interesarnos en alguna ocasión comprar un coche barato aunque tenga muchos años, siempre que todavía esté en buen estado y no vaya a causar problemas de seguridad o gastos en reparaciones constantes.

Es el caso de una persona que necesita el coche de manera puntual, porque va a vivir una temporada en un lugar en el que lo necesita para desplazarse, por ejemplo, y no quiere gastar demasiado en el coche porque no necesita un modelo muy moderno ni va a hacer tantos kilómetros como para precisar una gran inversión en la comodidad o en extras de seguridad.

Tras hacer cuentas, es posible que le compense comprar un vehículo barato de segunda mano, ya sea por comodidad o porque no haya transporte público que se adapte a sus necesidades. Una vez que no necesite el coche siempre puede volver a venderlo recuperando una parte de lo invertido, por lo que al final el coche costará incluso menos de lo previsto.