Crear lugares con encanto no es demasiado complicado, ni siquiera hace falta diseñarlos uno mismo. Tan solo hay que buscar inspiración en revistas de decoración o en blogs de Internet y aplicar la idea que nos guste a nuestra propia casa.

El jardín es una zona muy propicia para rincones románticos con mucho encanto. Los muebles de exterior permiten realizar composiciones muy bonitas que, combinadas con las plantas y árboles, consigan crear un lugar especial.

Para que ese lugar especial sea aprovechado el mayor tiempo posible lo mejor es dotarlo de una pergola cubierta, ya que esta protegerá del sol durante el día y favorecerá poder estar en este lugar para comer fuera, disfrutar de un café o tomar algo mientras que anochece resguardados del fresco.

A menudo, los jardines son muy desaprovechados porque no se crean estos espacios destinados al uso cotidiano. ¿Cuántas veces se paga un dineral por cenar en la terraza de un restaurante solo por estar al aire libre en un entorno bonito?

Pues en lugar de cenar una sola vez al mes, puedes hacerlo tantas como te parezca si creas ese lugar en tu jardín. Además, la pérgola con cubierta ayuda a que el lugar esté mucho más resguardado, por lo que incluso se puede aprovechar en días de otoño o invierno si se instala una cómoda estufa de exterior.

Estas estufas se utilizan mucho en la hostelería y son muy efectivas para crear un ambiente cálido y agradable que se puede reforzar con alguna manta de sofá para cubrirse, lo que puede darle todavía más romanticismo a la escena.

Para crear un ambiente más íntimo se puede colocar algo de iluminación para cuando se use ese rincón por la noche, tanto con luces en la cubierta de la pérgola como colocando alguna antorcha.

Este rincón también es perfecto para comer o para cenar con algunos amigos, en un ambiente íntimo, agradable y que invita a una larga sobremesa conversando. En definitiva, le podrás dar mucho uso a ese lugar especial que te gustará tanto que siempre estarás buscando alguna excusa para utilizar.

La cubierta de la pérgola puede ser de madera, para encajar mejor en un entorno natural o puede ser de materiales como el brezo. En algunos casos, se combinan para conseguir mayor robustez o una determinada imagen. También se pueden utilizar plantas enredaderas para cerrar por los laterales.