Entre los consejos cuidados gato de interior más importantes, están los relacionados con limitar sus salidas al exterior. Estas son las razones para ello.
- Para evitar que pueda pelearse. Los gatos machos suelen querer salir siempre, pero especialmente en épocas de celo. Esto hace que puedan acabar peleando con otros machos que buscan hembras en el mismo territorio. Estas peleas suelen ser muy agresivas y el gato puede acabar con daños serios. Además, está el riesgo de ataques de perros y otros animales que puedan estar por la zona.
- Para evitar que quede preñada. Si la gata es hembra, el riesgo de que salga al exterior es que incluso si está dentro del patio de la casa puede acceder algún macho y acabar preñada. Es complicado controlar los estados de celo a no ser que la gata esté esterilizada, por lo que para evitar que esto suceda lo mejor es que no salga al exterior.
- Para evitar contagios de otros gatos. Muchos gatos callejeros tienen diversas enfermedades a las que no están acostumbrados los gatos de casa y para las cuales no tienen defensas. Estar con contacto con gatos forales puede hacer que tu gato coja parásitos, catarros, virus o incluso que durante una pelea pueda acabar contrayendo enfermedades mucho más graves como el VIH felino. Incluso estando vacunado, es un alto riesgo el que puede tener de contraer enfermedades diversas.
- Para evitar enfermedades diversas. Las enfermedades no solo vienen del contacto con otros gatos, también de comer carne en mal estado, por ejemplo, cuando comen el cadáver de un pájaro o de una rata. Los gatos son cazadores natos y cuando salen es habitual que intenten cazar, pero los animales que comen no siempre están sanos y pueden contagiar muchas enfermedades, algunas incluso transmisibles. Además, suponen un problema para algunas aves, ya que las cazan o destrozan sus nidos.
- Para evitar atropellos. Es una de las principales causas de muerte o problema grave en un gato que sale al exterior. Los gatos no son buenos evitando a los coches. Su manera de actuar no es lógica a nuestros ojos porque se deslumbran con las luces y es fácil que acaben llevando un golpe o bajo las ruedas. Lo peor, es que en muchos casos los gatos heridos se esconden ya que por instinto no quieren mostrarse débiles, y fallecen por falta de atención.