¿Qué es el enfoque terapéutico gestáltico y para qué sirve?

Aumentar la autoconciencia, mejorar las relaciones interpersonales o aprender a asumir los errores son ‘victorias’ (desde un punto de vista psicológico) que cualquiera puede alcanzar gracias a la Teoría de Gestalt. Este modelo se enmarca dentro de la psicología orientada al desarrollo personal y goza de enorme respeto y popularidad en las clínicas y gabinetes europeos. Con razón, una parte de las terapias de Psicología Vigo siguen esta metodología.

Propuesto en la obra Gestalt Therapy de los psiquiatras Fritz Perls, Ralph Hefferline y Paul Goodman, este enfoque terapéutico invita a los pacientes a tomar conciencia de su realidad actual, sin evasiones, afrontándola cara a cara. Sirve para tratar una amplia gama de problemas emocionales y trastornos de la salud mental: fobia social, ataques de pánico, crisis de identidad, adicciones, conflictos de pareja o síndromes como el de burnout. No es extraño que sea conocida con otros nombres, como la ‘terapia de contacto’.

Sobre el papel, la teoría de Gestalt es prometedora, pero ¿qué beneficios aporta al bienestar de la persona? Primeramente, sus defensores argumentan que este método permite despertar al presente y focalizar la mente en ‘el aquí y el ahora’, sin permitir que el estrés del mañana impida pensar con claridad.

Como resultado, esta corriente psicológica interviene para que el paciente sea consciente de los patrones y mecanismos que operan sobre sus emociones y le impulsan a actuar como un autómata. Sin autoconciencia real, el despertar o awareness resulta inviable para el individuo.

Además de incrementar la responsabilidad personal, las terapias basadas en Gestalt favorecen la resolución de conflictos internos, que muchas veces actúan como piedras en el camino. La presión frente a las expectativas y deseos externos puede romperse gracias a este enfoque, ya que el usuario mejora su capacidad para proyectar su ‘yo’ real hacia los demás.