El sector español del software crece a un ritmo vertiginoso, con una facturación cercana a los cinco mil millones de euros al año. En su éxito influye, además de los incentivos fiscales a pymes y startups, una inversión cada vez mayor en la formación de nuevos profesionales, tanto en forma de FP como de curso desarrollo software auspiciado por Google, IBM y otros gigantes del mercado.
Hoy las herramientas y aplicaciones de apoyo desempeñan un rol crítico en la creación de cualquier programa. Estos se clasifican en varios grupos (editores de código, entornos de desarrollo integrado o IDE, etcétera), no siendo infrecuente que un mismo software requiera el uso de varias aplicaciones.
En términos de popularidad, uno de los IDE más utilizados entre programadores es Visual Studio. La herramienta estrella de Microsoft presenta una interfaz amigable para crear desde apps móviles hasta videojuegos de ordenador. Es compatible con multitud de lenguajes de programación e integra funciones tan diversas como la edición de código, la depuración o el control de versiones.
Específicamente para editar código, Atom y Notepad++ son herramientas ligeras, gratuitas y de código abierto, respaldado por comunidades activas y soporte de medio centenar de lenguajes de programación (en el caso de Notepad++). En menor medida, Brackets, Sublime Text, Bluefish y otros editores alternativos tienen un público amplio.
Tanto Visual Studio como Atom y Notepad++ son compatibles con GitHub. Esta plataforma de control de pruebas o versiones permite alojar proyectos en la nube y gestionar su historial de cambios de forma remota y colaborativa.
Los gestores de datos, por su parte, cumplen una función bastante desconocida para el internauta de a pie. MySQL es sin duda la base de datos más utilizada en el mundo digital. Prácticamente todos los usuarios han navegado por sitios web que dependen de ella: Facebook, Yahoo, Amazon, etcétera. Su función es almacenar y administrar volúmenes masivos de datos.